21 enero 2007

El Cambio Climático y el Efecto Invernadero.

Estamos en un invierno anormal, con temperaturas propias de época primaveral. Parece indudable que el cambio del clima ha dejado de ser una conjetura para convertirse en una evidencia. Ya no es momento de teorizar sobre la amenaza, puesto que al amenaza se ha hecho realidad. El año más cálido registrado fue 1998, seguido de 2002 y 2003. La media mundial ha aumentado casi 0,7 grados en el último siglo; es un cambio importante y, sobre todo, muy rápido. La subida de la temperatura en España ha sido superior a esta media, entre 1971 y 2000 la temperatura media anual ha aumentado en más de 1,5 grados. Estamos asistiendo a una verdadera desertización del país. El riesgo de incendios forestales es ahora más alto que antes, así como su dificultad para apagarlos.

El efecto invernadero consiste en que de manera natural la tierra es un gigantesco invernadero. De otra manera no podríamos vivir. La energía que recibe la Tierra desde el sol en forma de radiación electromagnética, que percibimos como luz y calor, y parte de esta energía la refleja la Tierra, devolviéndola al espacio exterior en forma de radiación infrarroja. Como resultado de este balance entre la energía recibida y reflejada tenemos la temperatura de la superficie terrestre. Pero una parte de esta energía reexpedida por la Tierra no se escapa directamente al espacio, sino que es retenida por algunos gases que forman parte de la atmósfera. Los gases se calientan y envían de nuevo la energía hacia la superficie de la Tierra, que a su vez absorbe parte y devuelve otra, originándose un ciclo. Las cantidades que entran y salen terminan siendo iguales (sino la Tierra se calentaría indefinidamente) se alcanza un equilibrio térmico a mayor temperatura de la que correspondería sin esos gases. El principal gas invernadero es el vapor de agua, y después el dióxido de carbono (CO2), el metano, el óxido nitroso y el ozono. El vapor de agua preocupa menos ya que el tiempo de vida media es muy corto, pero el CO2 permanece en la atmósfera cien años o más, lo que significa que seguiremos pagando las consecuencias de las emisiones del último siglo, incluso si ahora mismo dejáramos de emitir este gas.

Muchas de nuestras acciones incrementan las proporciones de CO2 en la atmósfera. Al acabar con los bosques tanto en el pasado como en la actualidad, todo el carbono retenido por la vegetación como biomasa, y en parte por el suelo, es liberado en forma de CO2 y si no es asimilado de nuevo incrementa el efecto invernadero. Con la revolución industrial y el consiguiente consumo masivo de combustibles fósiles se agravó el problema. Quemar carbón, petróleo o gasolina no es muy diferente de quemar árboles u otros seres vivos fosilizados, y en todo caso el efecto es el mismo: carbono previamente retenido es liberado en grandes cantidades en forma de CO2. Pero además, nuestras actividades generan más metano, más óxido nitroso y otros productos artificiales como los CFC (Clorofluorocarbonos) que tienen una enorme capacidad de retener calor, así como su conocida habilidad para destruir el ozono.


En la actualidad veinticinco millones de toneladas de CO2 son emitidas cada año a la atmósfera como resultado de la quema de combustibles fósiles, la actividad de ciertas industrias, la deforestación y el cambio en el uso del suelo. La mitad de ese CO2 se reabsorbe en la naturaleza, pero el 45% incrementa el efecto invernadero. Nunca ha habido tanto CO2 en la atmósfera, desde hace al menos 400.000 años. Y seguramente nunca, en estos cuatro mil siglos ha hecho tanto calor como el que hará dentro de unas pocas décadas. Y no hay dudas en el reparto de dudas: Solo los cambios atmosféricos debidos a la actividad humana pueden explicar los aumentos de temperatura en la Tierra detectados en el último siglo.

Los daños debidos al cambio climático son numerosos e importantes en muchos ámbitos. La subida del nivel del mar en promedio ha crecido entre 10 y 20 centímetros desde 1900; la fusión de los glaciales de las montañas, como las nieves del Kilimanjaro; la reducción del espesor de las masas de hielo en los polos, que hacen que el Polo Norte sea fácilmente navegable antes de 50 años; el incremento de lo que se ha llamado “eventos climáticos extremos”, como las olas de calor, grandes sequías o tremendas inundaciones; la decoloración y muerte de los corales; el deshielo en Alaska y Liberia del “permafrost”, el suelo permanentemente congelado, que al ablandarse hace que los edificios se caigan; y otros cambios de parecido tenor. Pero además hay otro fenómenos muy relacionados entre si y que el calentamiento global agrava, como la desertización y la escasez de agua dulce. Estas amenazas, juntas o por separado, pueden poner al conjunto de la humanidad en serios apuros. España es el país con mayor riesgo de pérdida de suelo de toda Europa, y es el más grabe de los problemas ambientales que afectan a nuestro país. La escasez de agua dulce es otro de nuestros problemas, ya que gastamos más de lo que ganamos, sin pararnos a pensar que no hay que buscar más agua, sino reducir el consumo.


El clima enloquece, ya no sabemos bien qué se puede esperara, cuál es la norma, si lo normal ha dejado de ser normal. Lo excepcional, las aberraciones (olas de calor o de río, heladas tardías, lluvias catastróficas, sequías...) han dejado de serlo para entrar a formar parte de la normalidad. En el supuesto de que el nivel del mar siga subiendo, algunos estados limitados a islas con escaso relieve podrían desaparecer físicamente. Y si nos fijamos en el número de personas puede ser peor en las zonas bajas de los continentes. Si el nivel del mar sube un metro al menos cien millones de personas se verían afectadas. Al igual pasaría con los efectos del cambio climático a la salud humana. Un clima más cálido favorecería la expansión de mosquitos portadores de enfermedades restringidas a climas tropicales, afectando a millones de personas; y la proliferación de sequías e inundaciones, junto a la escasez de agua irán junto al incremento de enfermedades infecciosas.

Los esfuerzos por remediarlo empezaron en Kioto en 1997, obligando legalmente a los países industrializados a reducir un 5& sus emisiones de gases de efecto invernadero antes el año 2012. Cumpliendo Kioto no evitaremos que la Tierra se siga calentando, pero lo hará menos que si damos de lado al protocolo. Países como EEUU no firmaron el Protocolo 8argumentando que el cambio climático era “el mayor engaño de todos los tiempos”, o que no estaban claras las causas más tarde cuando era innegable). Reducir el CO2 no es tan difícil como se cree. Cada Europeo produce alrededor de 11 toneladas de CO2 al año: algo menos del 30% de la emisión corresponde a la producción y distribución de energía eléctrica; un 25% lo producen las industrias de petróleo, el cemento, la siderurgia, la cerámica y el vidrio, las químicas, el papel y otras; otro 25% de las emisiones de CO2 es por el transporte, con los desplazamientos en coche 8que emiten unos 170 gramos de CO2 por kilómetro recorrido); un 11% corresponde a la agricultura, la ganadería y los cambios de uso del suelo; el resto de las emisiones se deben a las calefacciones y otros procesos llamados “difusos”.

Las energías alternativas, aunque parezcan una solución clara, se enturbian al mezclarse con problemas sociales y económicos. El carbón no es una fuente saludable de energía, pero prescindir de el generaría un conflicto social en la minería. Otras veces, aunque las consecuencias podrían asumirse, son las empresas las que antes de disminuir los beneficios amenazan con trasladarse a países más “tolerantes”. Como ciudadanos debemos tomar conciencia del problema, mantenernos bien informados, asociarnos para exigir a nuestros gobiernos que reduzcan el calentamiento global mediante medidas eficaces, aunque nosotros tengamos que sacrificar algo, por nuestro bien y por el de las generaciones futuras.


Las medidas más eficaces para frenar el calentamiento global pasan por utilizar energías renovables (eólica, bien estudiada y sin afectar a la fauna, solar, mini centrales hidroeléctricas), mejorar la eficacia energética de los procesos industriales, favorecer el transporte público, incentivar fiscalmente a quien disminuya las emisiones (y multar a quien las aumenten), bajar la calefacción en invierno, viviendas mejor aisladas con paneles solares para calentar el agua, y muchas otras (para ver éstas y otras medidas es muy recomendable visitar la página de Movimiento clima y firmar sus manifiestos).
Miguel Delibes ha dicho: “La Tierra está muriendo, suicidando, bien amenazada por un exceso de barbitúricos, indefensa por la pérdida de la capa de ozono, agotados sus recursos, desangrada, con las venas rotas, por la ausencia de agua en sus ríos, o abrasada a lo bonzo por el calentamiento general. El cambio climático no es más que la fiebre de un planeta enfermo. Pero la Tierra no se suicida. La estamos matando.”

Estamos a tiempo de actuar, hay que informar de lo que está pasando a todo el mundo para actuar, hay que ser consciente del problema y de su trascendencia. Hay que aumentar la información y la educación. El futuro no está escrito. Debemos seguir luchando. Como dijo Margot Wallström, comisaria Europea de Medio Ambiente, cuando se llegó a un acuerdo de mínimos para que Kioto siguiera adelante, en la reunión sobre el clima de Bonn en el 2001 (a pesar de los intentos de boicot por parte de la delegación americana): ”Estamos cansados pero felices; creo que podremos volver a casa y mirar a nuestros hijos a la cara.”


Saludos

03 diciembre 2006

Turismo Ornitológico

España es uno de los destinos más interesantes para los aficionados de las aves de todo el continente, que buscan avistar nuestra fauna (cada vez más amenazada) bajo el nombre de Birdwatchers. Las características biogeográficas de la península ibérica, como paso en rutas migratorias entre Europa occidental y África, unido a la gran diversidad de ecosistemas y hábitats, hecen que nuestro pais sea el principal destino ornitológico de Europa. Tenemos alrededor de 400 especies, entre reproductoras, invernantes y de paso, así como la existencia de numerosos endemismos (como nuestra querida Aguila imperial ibérica), lo que nos otorga una importancia para los aficionados europeos y nacionales de las aves. Esta actividad ha cobrado cierta importancia gracias al desarrollo rural, asociado a ciertas acciones administrativas. El turismo asociado a la naturaleza, el "ecoturismo" o "lo verde vende" es un arma de doble filo; es, o puede ser, una actividad generadora de desarrollo, sostenible a largo plazo si se plantea correctamente y de ayuda para la conservación, o puede llegar a convertirse en una amenaza para nuestra ya frágil biodiversidad.


Las aves se han convertido en estos últimos años en motores de desarrollo rural, ya sean protegidas o no, gracias a las ZEPAS. Los beneficios derivados de la declaración de un territoriocomo ZEPA son grandes, puesto que son áreas prioritarias para la recepción de ayudas y financiación comunitaria o el desarrollo de proyectos de conservación o gestión (LIFE). Pueden beneficiarse de ayudas agroambientales o para mejorar la gestión y su explotación sostenible, posibilita la instalación de infraestructuras para la información, observación e interpretación del medio natural, etc.


La observación de aves es un nuevo yacimiento turístico para las administraciones regionales. España ya era un país turístico, y de esos turistas hay un sector que busca los parajes naturales y en particular las aves que son difíciles de encontrar en otros países. España es el primer destino para los "birdwatchers" ingleses, por delante de Kenya y la India. Pero es el turismo interior el que supera ampliamente a este mercado extranjero. Los españoles somos el verdadero motor del desarrollo rural asociado a la visita de espacios naturales, por mucho que ciertos sectores (léase industrial, urbanístico o pseudo-deportivo) se quejen de los espacios protegidos. Hay gente que se deja mucho dinero y tiempo en contemplar aves, ofreciendo una oportunidad de desarrollo rural y una valoración positiva de la conservación.

Hay que estudiar el número de turistas que cada año visitan nuestro pais para ver aves exclusivamente. APGOA, que es la Asociación Profesional Española de Guías de Observación de Aves ( www.apgoa.org y el Código ético de APGOA), ha estimado que la observación de la naturaleza y de aves reciben entre 8.000 y 10.000 visitantes anuales. Esta asociación es un órgano representativo de un colectivo profesional y un portavoz ante las administraciones para que los profesionales puedan regularse y tengan una salvaguarda legal. Pero aun queda mucho por hacer. El birdwatching es una oportunidad si nos implicamos en estas iniciativas para llegar a un equilibrio que favorezca a las aves, que sea una ayuda a la conservación y no en una amenaza para nuestra frágil biodiversidad.


Saludos

19 septiembre 2006

Alzando el vuelo



El águila imperial ibérica (Aquila adalberti) es una especie única, que se localiza en el centro, oeste y suroeste de la península Ibérica (exclusivamente en cinco comunidades autónomas de nuestro país: Andalucía, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Extremadura y Madrid). Nuestro país, que acoge el 99% de la población reproductora mundial, es el máximo responsable de su supervivencia.



Recientemente esta especie ha recolonizado Portugal, donde se conocen dos parejas reproductoras. Se trata de un ave emblemática, característica de nuestros tan apreciados ecosistemas mediterráneos. Con una población de más de 200 parejas reproductoras actualmente es la rapaz más amenazada de Europa. La especie estuvo al borde de la extinción a finales del siglo XX pero, en los últimos años, gracias a las medidas de conservación que han puesto en marcha las comunidades autónomas, el Ministerio de Medio Ambiente y entidades científicas y conservacionistas, su población está recuperándose. Sin embargo, su futuro no está asegurado y por ello se encuentra estrictamente protegida. Está catalogada como especie En peligro en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas y en el Libro Rojo de las Aves de España.



El águila imperial ibérica (Aquila adalberti) es una ave de presa que se caracteriza por su gran tamaño, su pico fuerte, garras robustas y porque su plumaje varía con la edad. Es una de las diez especies que forman el género Aquila, que engloba a las denominadas “grandes águilas”. Junto con el águila imperial oriental (Aquila heliaca), su pariente más cercano, forma el grupo de las águilas imperiales, que se distinguen por sus características morfológicas, su elevada fertilidad y por habitar terrenos llanos y esteparios. Es un ave de gran longevidad, que vive una media de 20 años, aunque se han encontrado casos de individuos con 27 años en libertad y de hasta 41 en cautividad. Los individuos miden entre 78 y 83 cm y pesan de 2,5 a 3,5 Kg. Como sucede en general con todas las rapaces, las hembras son mayores que los machos, un 10% aproximadamente.



Hasta que adquiere su aspecto definitivo, aproximadamente a los seis años de edad, su plumaje atraviesa distintas fases de coloración. Los jóvenes del primer año son de un color pardo rojizo claro o anaranjado. A lo largo del año su plumaje se va decolorando por la acción del agua y de la luz, con lo que adquiere un aspecto amarillo-pajizo. En la siguiente primavera comienzan a mudar, adquiriendo al final del proceso de nuevo un aspecto pardo-rojizo. En su segundo invierno, las plumas vuelven a ser amarillentas debido al desgaste sufrido a lo largo de todo el año. En la muda del tercer año las plumas nuevas son mitad marrones y mitad amarillas claras, con lo que los individuos adoptan un particular aspecto abigarrado, que se denomina “damero”. El plumaje adulto definitivo es marrón oscuro, con las plumas de la cabeza y la nuca claras y el borde anterior de las alas amarillentas o color crema, que se suelen distinguir en vuelo claramente, como si tuviera los “hombros” blancos.

Alrededor de un 80% de los ejemplares jóvenes de águila imperial ibérica no llega a incorporarse a la población reproductora. Aunque se desconoce cómo y dónde mueren muchos de ellos, la evidencia sugiere que se trata de mortalidad asociada a las actividades humanas. La mortalidad no natural del águila imperial ibérica es excesivamente elevada y por ello es imprescindible reducirla para garantizar su futuro. Las amenazas más importantes en la actualidad son la electrocución en postes de tendidos eléctricos peligrosos y la muerte por ingestión de cebos envenenados.

Tendidos peligrosos image hosted by ImageVenue.com

En general, las aves utilizan los postes de tendidos eléctricos como posaderos u oteaderos de caza debido a su gran altura. Algunos de estos postes tienen un diseño peligroso que hace que muchas aves se electrocuten en ellos al apoyarse o al levantar el vuelo, al tocar a la vez dos conductores o un conductor y la derivación a tierra. Actualmente la electrocución es la primera causa de mortalidad no natural de las águilas imperiales. Desde 1990 hasta comienzos de 2006 se han localizado más de 120 águilas imperiales electrocutadas.

Veneno

El uso de cebos envenenados para el control de depredadores está prohibido desde 1989 pero se sigue utilizando de forma ilegal en algunos cotos de caza. El veneno provoca la muerte de una gran cantidad de especies protegidas cada año y actualmente es la segunda causa de mortalidad no natural del águila imperial ibérica. Desde 1990 hasta comienzos de 2006 se han detectado cerca de un centenar de ejemplares muertos por la ingestión de cebos envenenados.

Otras amenazas que dificultan la recuperación del águila imperial ibérica:

- Escasez de presas
- Deterioro del hábitat
- Persecución directa


Con el objetivo de contribuir a la conservación de esta especie tan emblemática, SEO/BirdLife ha puesto en marcha el ambicioso Programa Alzando el Vuelo. Este Programa, que tiene como ámbito de actuación el área de distribución de la especie, incorpora medidas para mejorar la gestión de su hábitat, disminuir las amenazas que la afectan y sensibilizar a los sectores sociales que conviven con ella. El Programa establece acciones directas para mejorar la gestión de fincas mediante acuerdos con sus propietarios, medidas para disminuir las amenazas y una campaña de sensibilización y educación ambiental dirigida a la población que convive con el Águila Imperial Ibérica.

Las acciones de gestión de hábitat previstas se localizan en Campo de Montiel y Sierra Morena Oriental (Ciudad Real), un espacio que está cobrando una gran importancia en la conservación de la especie debido al incremento de parejas reproductoras y a su importancia como área de alimentación. Así, se actuará en unas 30 fincas consideradas importantes para favorecer la recuperación de la especie en la región. Estas acciones se dirigen a mejorar la calidad del hábitat del águila imperial ibérica, el mantenimiento de las poblaciones de conejo, su principal presa y a favorecer actividades socioeconómicas rentables y compatibles con el mantenimiento de la biodiversidad.

Saludos!

El dilema de la supervivencia. Los españoles ante el medio ambiente



El programa de Educación y Sensibilización Ambiental Obra Social Caja Madrid ha editado el estudio El dilema de la supervivencia. Los españoles ante el Medio Ambiente.

Puedes descargarte el informe en formato pdf, en tres entregas:

Primera parte (descárgala aquí. Tipo de archivo:.pdf. 331 KB)
Segunda parte (descárgala aquí. Tipo de archivo: .pdf. 1 MB)
Conclusiones y anexo .(descárgala aquí. Tipo de archivo:.pdf. 435 KB)

Del trabajo, encargado al profesor Juan Díez Nicolás, se pueden extraer algunas conclusiones que demuestran la falta de compromiso de los españoles con la ecología.

Algunas conclusiones:

-Sólo uno de cada diez españoles tiene un comportamiento adecuado para la protección y conservación del medio ambiente, y más de la mitad ignoran esos comportamientos, pues tienen hábitos claramente agresivos y perjudiciales para nuestro entorno.
-Existe una actitud ambivalente de los encuestados de cara a la protección y conservación del medio ambiente, porque aunque reconocen la necesidad de actuaciones protectoras, no están dispuestos a renunciar a alcanzar mayores niveles de consumo. Además centran las responsabilidades medioambientales en los poderes públicos
-El 65 por ciento de los españoles reconoce estar 'poco' o 'nada' informado acerca del medio ambiente, frente a un 29 por ciento que dice estar 'muy bien' o 'bastante' informado.
-El 71 por ciento de los españoles se informan por prensa radio y televisión (sobre todo a través de este último medio). Las revistas especializadas no llegan al 1 por ciento de utilización como fuente de información.

image hosted by ImageVenue.com

Los dos problemas medioambientales más importantes en España son los incendios y la contaminación atmosférica. Sólo un 2% considera la desaparición de especies vegetales y animales como el principal problema.

- Un 67% considera que es necesario reducir nuestro consumo y nivel de vida para proteger el medio ambiente.
-Un 65% de los encuestados considera que consume el agua, gas y electricidad estrictamente necesario y que, por lo tanto, no ha modificado sus hábitos para ahorrar.
-Sólo un 4% de los encuestados reconoce que deja los grifos abiertos más tiempo de lo necesario
-Sólo un 1% cree que las empresas siempre tienen en cuenta criterios medio ambientales en sus procesos de producción
-Un 56% de los encuestados considera total o probablemente cierta la siguiente afirmación 'Si alguien se expone a cierta cantidad de radioactividad, por pequeña que sea,de seguro morirá por ello'
-Un 5% reconoce haber hecho algún donativo a algún grupo medioambiental
-Un 73% cree que las antenas de telefonía móvil son peligrosas para la salud, pero se oculta por los intereses de las empresas de comunicación.


image hosted by ImageVenue.com

Otro libro interesante es El ambiente siempre está en el medio, un libro de Antonio Fraguas "Forges" y Joaquín Araújo, que nos introduce en el proceso de comprensión de qué es el medio ambiente.

Para empezar los autores convienen en insistir en lo más olvidado, es decir que siempre está en medio: de nosotros, de los elementos básicos para la vida, de las formas en que ésta se organiza y, por supuesto en todos y cada uno de los seres vivos de este mundo. Por tanto, el ambiente es parte insustituible de lo que somos y de lo que hacemos. Romper la frontera, los argumentos y las acciones que nos excluyen del entorno es el primer paso para no degradarlo.
Cincuenta y dos viñetas de Forges acompañan a los textos de este libro. Que así alcanza una de las mejores formas de conocer a través de esa manifestación magnífica de la inteligencia que es el humor. Este libro resulta además de ameno, alegre. Por otra parte, con la sencillez, fruto de sus muchos años de divulgación, Joaquín Araujo ha dividido en siete grandes temas esta introducción al pensamiento ecológico. Y en cada uno de tales capítulos encontraremos también siete diferentes análisis. Los primeros son: Aire, Agua, Energía, Tierra, Bosques, Biodiversidad y Humanidad. Sobre los mismos se nos explicará que son; como se reproducen; como funcionan; que nos proporcionan, como se renuevan o limpian; que les hacemos y, finalmente, que deberíamos hacer con ellos en lugar de seguir comportándonos como hasta ahora.

Una completa, divertida y no por ello menos profunda introducción a uno de los aspectos de nuestras relaciones con el mundo, que la sociedad cada día considera más preocupantes. Dale aqui para descargártelo:

Descárgalo!!

Saludos!

Clasificación del Reino Animalia

Desde hace mucho tiempo estaba desenado publicar este post. Esta es la clasificación del Reino Animal, hasta el nivel de Orden, para los filos supervivientes.
Un saludo!

REINO ANIMALIA

Filo ESPONJAS o PORÍFEROS
-Clase HIALOSPONJAS, HEXACTINÉLIDAS o TRIAXÓNIDAS
Subclase Anfidiscóforas
Orden Anfidiscósides
Orden Feronemátides
Orden Monorafídides
Subclase Hexasteróforas
Orden Hexactinósides
Orden Licniscósides
Orden Lisacinósides

-Clase DEMOSPONJAS
Subclase Homoscleromorfas
Orden Homosclerofóridas
Subclase Tetractinomorfas
Orden Astrofórides
Orden Espirofórides
Orden Litístides
Orden Hadromérides
Orden Axinélides
Orden Agelásides
Subclase Ceractinomorfas
Orden Dendrocerátides
Orden Dictiocerátides
Orden Veróngides
Orden Haplosclérides
Orden Petrósides
Orden Pecilosclérides
Orden Halicóndrides

-Clase CALCIOSPONJAS o CALCÁREAS
Subclase Calcinias
Orden Clatrínides
Orden Leucétides
Subclase Feretronidias
Orden Inozoides
Subclase Calcaronias
Orden Leucosolénides
Orden Sicétides
Subclase Esfinctozoas
Orden Porátides

-Clase ESCLEROSPONJAS
Orden Estromatoporoides
Orden Ceratoporélides
Orden Tabulosponjes
Orden Merliídes

Filo PLACOZOOS
-Trichoplax adhaerens (especie única)

Filo CNIDARIOS o CELENTÉREOS
-Clase HIDROZOOS
Orden Hidroideos
Orden Traquilinos
Orden Hidrocorales
Orden Sifonóforos
Orden Actinúlidos

-Clase CUBOZOOS
Orden Cubomedusas

-Clase ESCIFOZOOS
Orden Estauromedusas o Lucernáridos
Orden Coronados
Orden Semeostomas
Orden Rizostomas

-Clase ANTOZOOS
Subclase Tabulados (†)
Subclase Octocorales o Alcionarios
Orden Estoloníferos
Orden Telestáceos
Orden Alcionáceos
Orden Cenotecalios o Helioporáceos
Orden Gorgonáceos
Orden Pennatuláceos
Subclase Hexacorales o Zoantarios
Orden Zoantinarios o Zoantídeos
Orden Actiniarios
Orden Ticodactiarios
Orden Escleractinios o Madreporarios
Orden Coralimorfarios
Subclase Ceriantipatarios
Orden Ceriantarios
Orden Antipatarios

Filo CTENÓFOROS o CTENARIOS
-Clase TENTACULADOS
Orden Cidípidos
Orden Lobados
Orden Céstidos
Orden Platicténeos o Ctenoplanídeos

-Clase ATENTACULADOS, NUDICTÉNEOS
Orden Beroideos

Filo PLATELMINTOS
-Clase TURBELARIOS
Orden Nemertodermátidos
Orden Acelos
Orden Catenúlidos o Notandroporos
Orden Macrostómidos
Orden Haplofaríngidos
Orden Proplicastomados
Orden Lecitoepiteliados
Orden Neorabdocelos (+Temnocefálidos)
Orden Prolecitóforos, Holocelos o Cumulados
Orden Proseriados
Orden Tricládidos
Orden Policládidos

-Case TREMATODOS
Subclase Monogeneos
Orden Monopistocotíleos
Orden Poliopistocotíleos
Subclase Aspidobotricos
Orden Aspidocotíleos
Subclase Digeneos
Orden Estrigéididos
Orden Azígidos
Orden Equinostómidos
Orden Plagiórquidos

-Clase CESTODOS
Subclase Cestodarios
Orden Anfilinídeos
Orden Girocotilídeos
Subclase Eucestodos
Orden Cariofilídeos
Orden Espatebotrídeos
Orden Tripanorrincos
Orden Pseudofilídeos
Orden Lecanicefalídeos
Orden Aporídeos
Orden Tetrafilídeos
Orden Difilídeos
Orden Litobotrídeos
Orden Nipotenídeos
Orden Proteocefalídeos
Orden Ciclofilídeos

Filo MESOZOOS
-Clase ROMBOZOOS
Orden Diciémides
Orden Heterociémides

-Clase ORTONÉCTIDOS
Orden Ortonéctides

Filo NEMERTINOS o RINCOCELOS
-Clase ANOPLOS
Orden Paleonemertinos
Orden Heteronemertinos

-Clase ENOPLOS
Orden Hoplonemertinos
Orden Bdellonemertinos o Bdellomorfos

Filo GNATOSTOMÚLIDOS
Orden Filospermoideos
Orden Bursovaginoideos

Filo GASTROTRICOS
Orden Macrodásidos
Orden Quetonótidos

Filo ROTÍFEROS
-Clase DIGONONTES
Orden Seisonídeos
Orden Bdelloideos

-Clase MONOGONONTES
Orden Ploimos
Orden Flosculariáceos
Orden Colotecáceos

Filo QUINORRINCOS o EQUINODEROS
Orden Ciclorrágidos
Orden Homalorrágidos

Filo NEMATODOS
-Clase ADENÓFOROS
Subclase Enoplios
Orden Enóplides
Orden Isoláimides
Orden Monónquides
Orden Doriláimides
Orden Tricofálides
Orden Mermítides
Orden Muspiceides
Subclase Cromadorios
Orden Areoláimides
Orden Cromadórides
Orden Desmoscolécides
Orden Desmodórides
Orden Monhistérides

-Clase SECERNÉNTEOS
Subclase Rabdities
Orden Rabdítides
Orden Estrongílides
Orden Ascarídides
Subclase Espirurios
Orden Espirúrides
Orden Camallénides
Subclase Diplogasterios
Orden Diplogastérides
Orden Tilénquides
Orden Afelénquides

Filo NEMATOMORFOS o GORDIÁCEOS
-Clase NECONEMATOIDEOS
Orden Neconematodeos

-Clase GORDIOIDEOS
Orden CordodeosOrden Gordeos

Filo ACANTOCÉFALOS
-Clase ARQUIACANTOCÉFALOS
Orden Oligacantorrínquidos
Orden Gigantorrínquidos
Orden Monilifórmidos
Orden Apororrínquidos

-Clase PALEACANTOCÉFALOS
Orden Equinorrínquidos
Orden Polimórfidos

-Clase EOACANTOCÉFALOS
Orden Giracantocéfalos
Orden Neoequinorrínquidos

Filo ENTOPROCTOS o CAMPTOZOOS
Familia Loxosomátidos
Familia Loxocalipódidos
Familia Pedicelínidos
Familia Baréntsidos

Filo CICLIÓFOROS
Symbion pandora (especie única)

Filo LORICÍFEROS
Familia Nanolorícidos

Filo PRIAPÚLIDOS
Familia Priapúlidos
Familia Tubilúquidos
Familia Macabeidos

Filo MOLUSCOS
-Clase CAUDOFOVEADOS

-Clase SOLENOGASTROS
Orden Folidosquepios
Orden Neomeniamorfos
Orden Esterrofustios
Orden Cavibelonios

-Clase POLIPLACÓFOROS
Subclase Lepidopléuridos
Orden Lepidopléurides
Subclase Quitónidos
Orden Iscnoquitónides
Orden Acantoquitónides

-Clase MONOPLACÓFOROS
Orden Triblidioideos

-Clase GASTERÓPODOS
Subclase Prosobranquios
Orden Arqueogasterópodos
Orden Mesogasterópodos
Orden Neogasterópodos
Subclase Opistobranquios
Orden Cefalaspídeos
Orden Piramideláceos ó Runcinoideos
Orden Acoclidiáceos (+Filinoglosáceos)
Orden Anaspídeos o Aplisiáceos
Orden Notaspídeos
Orden Sacoglosos
Orden Tecosomados
Orden Gimnosomados
Orden Nudibranquios
Subclase Pulmonados
Orden Sistelomatóforos
Orden Basomatóforos (+Arqueopulmonados)
Orden Estilomatóforos

-Clase CEFALÓPODOS
Subclase Nautiloideos o Tetrabranquios
Orden Nautílides
Subclase Amonoideos (†)
Subclase Coleoideos o Dibranquios
Orden Belemnoides (†)
Orden Sepioides
Orden Teutoides (antes llamados Decápodos)
Orden Vampiromorfos
Orden Octópodos

-Clase BIVALVOS o PELECÍPODOS
Subclase Protobranquios
Infraclase Paleotaxodontos
Orden Nuculoides
Infraclase Criptodontes
Orden Solemioides
Subclase Teriomorfos (Anisomiarios+Taxodontos)
Orden Mitiloides
Orden Arcoides
Orden Terioides
Orden Limoides
Subclase Paleoheterodontos (=Esquizodontos)
Orden Unionoides
Orden Trigonioides
Subclase Heterodontos
Orden Hipuritoides
Orden Veneroides
Orden Mioides
Subclase Anomalodesmados (=Septibranquios)
Orden Foladomioides

-Clase ESCAFÓPODOS
Orden DentálidesOrden Gadílides

Filo ANÉLIDOS
Superclase Aclitelado
-Clase POLIQUETOS
Subclase Errantes
Orden Filodócidos (+Afroditamorfos)
Orden Anfinómidos
Orden Espintéridos
Orden Eunícidos
Subclase Sedentarios
Orden Orbínidos
Orden Espiónidos
Orden Quetoptéridos
Orden Magelónidos
Orden Psammodrílidos
Orden Cirratúlidos
Orden Ctenodrílidos
Orden Cosúridos
Orden Flabeligéridos
Orden Ofélidos
Orden Esternáspidos
Orden Capitélidos
Orden Owénidos
Orden Terebélidos
Orden Sabélidos
Orden Arquianélidos
Orden Mizostómidos
Orden Peóbidos

Superclase Clitelados
-Clase OLIGOQUETOS
Orden Afanoneuros
Orden Lumbricúlidos
Orden Moniligástridos
Orden Haplotáxidos

-Clase HIRUDÍNEOS
Subclase Branquiobdélidos
Orden Branquiobdelos
Subclase Acantobdélidos
Orden Acantobdelos
Subclase Hirudines
Orden Rincobdelos
Orden Arrincobdelos

Filo VESTIMENTIFERA
Familia Siboglinidae

Filo POGONÓFOROS
Orden Atecanefrios
Orden Tecanefrios

Filo EQUIUROS
Orden Equiuroineos
Orden Xenopneustos
Orden Heteromiotos

Filo SIPUNCÚLIDOS
-Clase Sipunculídeos
Orden Sipunculiformes
Orden Golfingiformes

-Clase Fascolosomatídeos
Orden Aspidosifoniformes
Orden Fascolosomatiformes

Filo PENTASTÓMIDOS o LINGUATÚLIDOS
Orden Cefalobénides
Orden Porocefálides

Filo ARTRÓPODOS
Subfilo TRILOBITOMORFOS (†)
-Clase TRILOBITES (+)
Orden Protoparios
Orden Proparios
Orden Hipoparios
Orden Opistoparios

-Clase TRILOBITOIDEOS (+)
Subclase Marelomorfos
Orden Marelidos
Orden Mimetastéridos
Subclase Merostomoideos
Orden Limulavos
Orden Emeraldélidos
Orden Nectáspidos
Orden Leancoílidos
Orden Queloniélidos
Subclase Pseudocrustáceos o Pseudonotostráceos
Orden Burguésidos
Orden Wáptidos

Subfilo QUELICERADOS
-Clase MEROSTOMADOS
Subclase Xifosuros
Orden Sinzifosúridos (†)
Orden Limúlidos
Subclase Euriptéridos o Gigantostráceos (†)

-Clase ARÁCNIDOS
Orden Escorpiones
Orden Pseudoscorpiones
Orden Solífugos o Solpúgidos
Orden Palpígrados
Orden Uropigios
Orden Esquizómidos
Orden Amblipigios
Orden Arañas
Orden Ricinuleidos
Orden Opiliones o Falángidos
Orden Ácaros

-Clase PICNOGÓNIDOS
Orden Paleopantópodos (†)
Orden Pantópodos

Subfilo CRUSTÁCEOS
-Clase CEFALOCÁRIDOS
Orden Braquípodos

-Clase REMIPEDIOS
-Clase BRANQUIÓPODOS
Subclase Sarsostráceos
Orden Liptostráceos (†)
Orden Anostráceos
Subclase Calmanostráceos
Orden Kazacartra (†)
Orden Notostráceos
Subclase Diplostráceos
Orden Concostráceos
Orden Cladoceros

-Clase OSTRACODOS
Subclase Paleocopos (†)
Subclase Leperditicopos (†)
Subclase Arqueocopos (†)
Subclase Miodocopos
Superorden Miodocopidos
Orden Miodocopinos
Superorden Uperohalocípridos
Orden Halocipridinos
Orden Cladocopinos
Subclase Podocopos
Orden Platicopinos
Orden Podocopinos
Orden Metacopinos

-Clase MISTACOCÁRIDOS
Orden Mistacocarídidos

-Clase COPÉPODOS
Orden Calanoides
Orden Harpacticoides
Orden Ciclopoides
Orden Notodelfioides
Orden Mostriloides
Orden Caligoides
Orden Lerneopodoides

-Clase TANTULOCÁRIDOS

-Clase BRANQUIUROS
Orden Arguloideos

-Clase CIRRÍPEDOS
Superorden Ascotorácicos
Orden Ascotorácicos
Superorden Eucirrípedos
Orden Torácicos
Orden Acrotorácicos
Orden Rizocéfalos

-Clase MALACOSTRÁCEOS
Subclase Filocáridos
Orden Leptostráceos
Subclase Eumalacostráceos
Superorden Sincáridos
Orden Anaspidáceos
Orden Estigocaridáceos
Orden Batineláceos
Superorden Hoplocáridos
Orden Estomatópodos
Superorden Eucáridos
Orden Eufausiáceos
Orden Anfionidáceos
Orden Decápodos
Superorden Peracáridos
Orden Epeleogrifáceos
Orden Termosbenáceos
Orden Misidáceos
Orden Cumáceos
Orden Tanaidáceos
Orden Isópodos
Orden Anfípodos

Subfilo UNIRRÁMEOS
-Clase INSECTOS
Subclase APTERÍGOTAS
Orden Colémbolos
Orden Proturos
Orden Dipluros
Orden Tisanuros
Subclase PTERÍGOTAS
Infraclase Exopterígotas
Cohorte Palaeópteros
Orden Efemerópteros
Orden Odonatos
Cohorte Polineópteros
Orden Ortópteros
Orden Fasmidópteros o Queleutópteros
Orden Dictiópteros (Blatarios+Mantodeos)
Orden Grilloblatodeos o Notópteros
Orden Dermápteros
Orden Plecópteros
Orden Isópteros o Termes
Orden Embiópteros o Embioideos
Orden Zorápteros
Cohorte Paraneópteros
Orden Psocópteros o Corroedores
Orden Malófagos
Orden Anopluros
Orden Tisanópteros
Orden Hemípteros o Heterópteros
Orden Homópteros
Infraclase Endopterígotas u Oligoneópteros
Orden Neurópteros (+Megalópteros,+Rafidiópteros)
Orden Coleópteros
Orden Estrepsípteros
Orden Mecópteros
Orden Lepidópteros
Orden Dípteros
Orden Tricópteros
Orden Sifonápteros o Afanípteros
Orden Himenópteros

-Clase QUILÓPODOS
Subclase Epimorfos
Orden Geofilomorfos
Orden Ecolopendromorfos
Subclase ANAMORFOS
Orden Litobiomorfos
Orden Escutigeromorfos

-Clase DIPLÓPODOS
Subclase Penicilados (=Pselafognatos)
Orden Polixénidos (=Esquizocéfalos)
Subclase Pentazonios (Opistandrios)
Superorden Limacomorfos
Orden Glomeridésmidos (Limacomorfos)
Superorden Oniscomorfos
Orden Gloméridos (Oniscomorfos)
Orden Esferotéridos
Subclase Helmintomorfos (Proterandrios)
Superoden Omatóforos
Orden Polizónidos
Superorden Monoquetos
Orden Estemiúlidos
Superorden Anoquetos
Orden Espirobólidos
Superorden Diploquetos
Orden Espirostréptidos
Orden Júlidos
Orden Sifoniúlidos
Superorden Tiflogenos
Orden Sifonofóridos
Orden Platidésmidos
Superorden Celoquetos
Orden Calipódidos
Orden Cordeumátidos
Superorden Meroquetos
Orden Polidésmidos

-Clase SINFILOS
-Clase PAURÓPODOS
Orden Paurópodos

Filo ONICÓFOROS
Orden Onicóforos

Filo TARDÍGRADOS
Orden Heterotardígrados
Orden Mesotardígrados
Orden Eutardígrados

Filo BRIOZOOS, POLIZOOS o ECTOPROCTOS
-Clase FILACTOLEMADOS
Orden Plumatélidos

-Clase ESTENOLEMADOS
Orden Ciclostomados

-Clase GIMNOLEMADOS
Orden Ctenostomados
Orden Queilostomados

Filo FORONÍDEOS
Familia Forónidos
Género Phoronis
Género Phoronopsis

Filo BRAQUIÓPODOS
-Clase INARTICULADOS
Orden LingúlidosOrden Acrotrétidos

-Clase ARTICULADOS
Orden RinconélidosOrden Terebratúlidos

Filo QUETOGNATOS
-Clase SAGITOIDEOS
Orden Fragmóforos
Orden Afragmóforos

Filo EQUINODERMOS
Subfilo Crinozoos
-Clase CRINOIDEOS
Orden Milericrínides
Orden Cirtocrínides
Orden Bouergueticrínides
Orden Isocrínides
Orden Comatúlides

Subfilo Asterozoos
-Clase SOMASTEROIDEOS
Orden Goniactínides

-Clase ASTEROIDEOS
Orden Platiastérides
Orden Paxilósides
Orden Valvátides
Orden Espinulósides
Orden Forcipulados

-Clase OFIUROIDEOS
Orden Oegofiúrides
Orden Frinofiúrides
Orden Ofiúrides

-Clase CONCENTRICICLOIDEOS
Sufilo Equinozoos

-Clase EQUINOIDEOS
Subclase PERISCOEQUINOIDEOS
Orden Cidaroides
Subclase EUEQUINOIDEOS
Orden Equinoturioides
Orden Diadematoides
Orden Pedinoides
Orden Salenioides
Orden Fimosomatoides
Orden Arbacioides
Orden Temnopleuroides
Orden Equinoides
Orden Holectipoides
Orden Clipeasteroides
Orden Casiduloides
Orden Espatangoides

-Clase HOLOTUROIDEOS
Subclase DENDROQUIIOTÁCEOS
Orden Dactiloquirótides
Orden Dendroquirótides
Subclase ASPIDOQUIROTÁCEOS
Orden Aspidoquirótides
Orden Elasipódides
Subclase APODÁCEOS
Orden Molpádides
Orden Apódides

Filo HEMICORDADOS
-Clase ENTEROPNEUSTOS
-Clase PTEROBRANQUIOS
-Clase PLANCTOSFEROIDEOS

Filo CORDADOS
Subfilo UROCORDADOS o TUNICADOS

-Clase ASCIDIÁCEOS o TETIOIDEOS
Subclase Enterogonios
Orden Aplousobranquios
Orden Fledobranquios
Subclase Pleurogonios
Orden Estolidobranquios

-Clase TALIÁCEOS
Orden Pirosómidos
Orden Doliólidos o Ciclomiarios
Orden Sálpidos o Desmomiarios

-Clase LARVÁCEOS o APENDICULARIÁCEOS

Subfilo CEFALOCORDADOS, ACRANIOS o LEPTOCARDIOS

Subfilo VERTEBRADOS o CRANIOTAS
Superclase Agnatos
-Clase AGNATOS o CICLOSTOMOSMONORRINOS
Subclase Cefalaspidomorfos
Orden Osteostráceos (†)
Orden Anaspídeos (†)
Orden Petromizoniformes o Petromizontiformes
Subclase Mixinimorfos
Orden Mixiniformes
Subclase Pteraspidomorfos (†)
Orden Heterostráceos o Pteraspidoformes (†)
Subclase Telodontos (†)
Orden Celolépidos (†)

Superclase Gnatostomados
-Clase PLACODERMOS (†)
Orden Artrodiriformes (†)
Orden Renanidiformes (†)
Orden Antiarquiformes (†)
Orden Stensioeliformes (†)
Orden Paleospondiliformes (†)

-Clase CONDRICTIOS
Subclase Holocéfalos (Bradiodontos)
Orden Quimeriformes
Orden Copodontiformes (†)
Orden Psammodontiformes (†)
Orden Helodontiformes (†)
Orden Petalodontiformes (†)
Orden Edestiformes (†)
Orden Condrenqueliformes (†)
Subclase Elasmobranquios (Seláceos)
Infraclase Hipotrema
Superorden Batoideos Rayomorfos
Orden Rinobatiformes
Orden Rayiformes
Orden Pristiformes
Orden Miliobatiformes (=Dasiatiformes)
Superorden Batoideos Torpedomorfos
Orden Torpediniformes
Infraclase Pleurotremos
Superorden Escualomorfos
Orden Hexanquiformes
Orden Escualiformes
Orden Pristioforiformes
Superorden Escuatinimorfos
Orden Escuatiniformes
Superorden Galeomorfos
Orden Heterodontiformes
Orden Orectolobiformes
Orden Lamniformes
Orden Carcariniformes

-Clase ACANTODIOS (†)
Orden Climatiformes (†)
Orden Iscnacantiformes (†)
Orden Acantodiformes (†)

-Clase OSTEÍCTIOS
Subclase Sarcopterigios
Infraclase Crosopterigios
Orden Ripidistios (†)
Orden Celacantiformes
Infraclase Dipnoos
Orden Lepidosireniformes
Orden Ceratodiformes
Subclase Actinopterigios
Infraclase Condrósteos
Orden Polipteriformes
Orden Acipenseriformes
Infraclase Holósteos
Superorden Holosteanos
Orden Amiformes o Protospondilios
Orden Paquicormiformes (†)
Orden Lepisosteiformes o Semionotiformes
Orden Picnodontiformes (†)
Superorden Halecostomos (†)
Orden Folidoforiformes (†)
Infraclase Teleósteos
Superorden LEPTOLEPIDIMORFOS (†)
Orden Leptolepidiformes (†)
Superorden ELOPOMORFOS
Orden Notacantiformes
Orden Elopiformes
Orden Anguiliformes
Orden Sacofaringiformes
Superorden CLUPEOMORFOS
Orden Clupeiformes
Superorden OSTEOGLOSOMORFOS
Orden Osteoglosiformes
Orden Mormiriformes
Superorden PROTACANTOPTERIGIOS
Orden Salmoniformes
Orden Gonorrinquiformes
Orden Ctenodrisiformes
Superorden OSTARIOFISIOS
Orden Cipriniformes
Orden Siluriformes
Superorden ESCOPELOMORFOS
Orden Mictofiformes
Orden Aulopiformes
Superorden PARACANTOPTERIGIOS
Orden Polimixiformes
Orden Percopsiformes
Orden Gadiformes
Orden Batracoidiformes
Orden Lofiiformes
Orden Gobiesociformes
Superorden ACANTOPTERIGIOS
Orden Ateriniformes
Orden Beloniformes o Exocetiformes
Orden Ciprinodontiformes
Orden Lampridiformes o Lampriformes
Orden Bericiformes
Orden Zeiformes
Orden Gasterosteiformes
Orden Singnatiformes
Orden Pegasiformes
Orden Simbranquiformes
Orden Escorpeniformes
Orden Dactilopteriformes
Orden Perciformes
Orden Pleuronectiformes
Orden Tetraodontiformes

-Clase AMPHIBIA
Orden Anura
Orden Urodela
Orden Gymnophiona

-Clase REPTILES
Subclase: Anapsida
Orden Testudines
Subclase Diapsida
Superorden Lepidosauria
Orden Squamata
Orden Rhyncocephalia
Superorden Arcosauria
Orden Crocodilia

-Clase AVES
Orden Struthioniformes
Orden Tinamiformes
Orden Craciformes
Orden Galliformes
Orden Anseriformes
Orden Piciformes
Orden Galbuliformes
Orden Bucerotiformes
Orden Upupiformes
Orden Trogoniformes
Orden Coraciiformes
Orden Coliiformes
Orden Cuculiformes
Orden Psittaciformes
Orden Apodiformes
[Incl. Trochilidae]
Orden Musophagiformes
Orden Strigiformes
Orden Columbiformes
Orden Gruiformes
Orden Turniciformes
Orden Ciconiiformes
[Incl. Falconides]
Orden Passeriformes

-Clase MAMIFEROS
Subclase Monotremata
Subclase Marsupialia
Orden Didelphimorphia
Orden Paucituberculata
Orden Microbiotheria
Orden Dasyuromorphia
Orden Peramelemorphia
Orden Notoryctemorphia
Orden Diprotodontia
Subclase Placentalia
Orden Xenarthra
Orden Dermoptera
Orden Desmostylia
Orden Scandentia
Orden Primates
Orden Rodentia
Orden Lagomorpha
Orden Insectivora
Orden Chiroptera
Orden Pholidota
Orden Carnivora
Orden Creodonta
Orden Perissodactyla
Orden Artiodactyla
Orden Cetacea
Orden Afrosoricida
Orden Macroscelidea
Orden Tubulidentata
Orden Hyracoidea
Orden Proboscidea
Orden Sirenia
Orden Embriotopoda

28 agosto 2006

El vuelo del Alcatraz Atlántico

Alcatraz Atlántico (Morus bassanus)





Es impresionante, el control en el aire, la fuerza con la que se internan en el agua, la belleza de estos animales. Algo precioso...

Saludos